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La reforestación puede ser una de las armas más poderosas en la lucha contra el cambio climático, según una reciente investigación

Curiosamente, muchos de los espacios verdes que se podrían recuperar están en zonas urbanas y tierras de cultivo

Reducir el carbono plantando árboles no significa tener que usar superficies destinadas a la industria o deforestadas. La investigación analizó qué zonas son las más adecuadas para repoblar y muchos de estos sitios están en zonas urbanas y tierras de cultivo. 

Los datos afirman que en el planeta hay 2.000 millones de hectáreas desaprovechadas o degradadas, de las cuales 900 millones se podrían recuperar. Esta cantidad está en zonas de cultivo y cerca de ciudades, según el estudio.

Eso sí, no se sabe la titularidad de sus dueños y si estas tierras son públicas o privadas por lo que la cifra puede variar ligeramente.

La reforestación a escala mundial tiene un gran potencial para capturar el carbono de la atmósfera y mitigar el cambio climático, pero no se aprovechan sus posibilidades

Uno de los objetivos de la investigación era calcular diferentes cifras, desde la cantidad de árboles que puede soportar la reforestación en el planeta, su ubicación, y sobre todo, cuánto carbono podrían eliminar. 

Otra meta de los científicos es que la sociedad entienda el papel que tienen los bosques.

Así, Thomas Crowther, uno de los autores del informe afirma que: «Todos sabemos que restaurar los bosques podría desempeñar un papel en la lucha contra el cambio climático, pero no teníamos el conocimiento científico sobre el impacto que esto podría tener”.

Y es que, según este investigador, el informe ofrece información detallada y exacta de que la reforestación de los bosques a gran escala es la «mejor solución contra el cambio climático» que existe a día de hoy. 

Para entender el poder que tienen las plantas sobre el efecto climático el estudio recuerda que los árboles utilizan luz solar, agua y CO2, es decir, carbono, para crecer y reproducirse.

Pero no sólo lo hacen en vida, sino cuando mueren estos seres devuelven parte del carbono al cielo y parte al suelo que ayuda a reducir la cantidad de este elemento en la atmósfera. Además, las plantas y los árboles actúan como reguladores térmicos al generar humedad en el ambiente y contribuir en las precipitaciones. 

En definitiva, los investigadores demuestran la importancia que la reforestación tiene en la lucha contra el cambio climático, pero la humanidad va en la dirección contraria y en vez de replantar árboles se talan bosques. De hecho, cada minuto desaparece el área de un campo de fútbol.

Vía:msn.com

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Redacción Métrica Social MX